Capítulo 42. La escurridiza verdad
Maddison mordió su labio inferior y no podía disimular la risa.
—Te faltó estar adolorido.
—Me duele —Enfatizó Logan y la sujetó por la cintura, la atrajo hacia él por la pelvis para que sintiera la dureza de su parte baja.
— ¿Qué te duele? Preguntó ella con voz ronca, saboreando sus labios y mirándolo fijamente.
—Adivina —respondió Logan divertido y listo para besarla.
Apenas rozó sus labios cuando Maddison desvió el rostro.
—No quiero ser tu premio de consolación porque perd