Capítulo 38. Manteniendo la objetividad
Logan como hombre de honor detesta la mentira, la traición y el engaño, se levantó de su escritorio y su actitud lo decía todo.
Iría a exigir cuentas y no sería bonito.
Neo lo interceptó.
—Teniente si hay que reventarle la madre a ese tipo no lo hará a la vista de todos y menos con usted recién operado.
—Apártate Neo.
—Me niego a esa orden señor.
Logan lo miró y bufaba de rabia, Neo continuó.
—Lobo, ¿qué le pueden decir? Solo más mentiras, ellos no valen la pena, aq