Capítulo 31. El rostro del amor
Hay que concederle que Logan es un hombre rápido en captar, porque no mostró sorpresa, de hecho sonrió de lado.
La descarada Ibeth soltó el brazo de Logan cuando Maddison estiró el brazo hacia su esposo.
—Iré a buscar al comandante Hamilton.
—Gracias Ibeth —le respondió Logan con una sonrisa.
Maddison rodó los ojos.
— ¿Se desocupó señor sonrisa encantadora? Recuerda que eres un esposo enamorado —le indicó con sarcasmo.
Logan se acercó a Maddison con las manos en los bolsillo