"Camila"
Me sentí como una adolescente a punto de vivir su primera cita al abrir la puerta del armario y no encontrar nada que sirviera. César me había pedido que descansara y esperara un poco, pero la verdad era que estaba ansiosa. Aun así, aguanté tres días más, para que al menos la mancha morada de mi frente disminuyera un poco.
Tres días pensando en César, en nuestro encuentro. Hasta ese momento, podía contar con los dedos de una mano cuántas veces había besado a César, y eso solo aumentaba