Capítulo 62. Fiesta agitada
"Isabella"
Ir al cumpleaños de Diana era un compromiso del que me libraría con facilidad, más aún porque mi boda estaba cerca y todavía había mucho que organizar, además del nerviosismo que tenía que controlar. Pero Augusto dijo que no podíamos faltar, y ahora estaba allí, en medio de esa fiesta enorme y carísima, de la mano con él, con una sonrisa en el rostro fingiendo alegría.
—¿Vieron qué increíble? — dijo Diana al vernos.
—No hace falta fingir tanto — dijo Augusto, saludando a su hermana.