Capítulo 148. La casa que se desintegra
"Augusto"
Al día siguiente, intenté hablar con mi padre, pero se negó. Pasó todo el día en reuniones. Entendí el mensaje. Aun así, no se libraría de la situación tan fácilmente. Decidí que hablaría con él en su propia casa. También sería el momento de observar la reacción de mi madre y poner al día a mi abuela, incluso en contra de su voluntad.
Esperé a que saliera del trabajo, lo cual ocurrió más tarde de lo habitual, aguardé un poco y fui a casa de mi abuela.
En cuanto llegué, mi madre me mir