43. El Balance Más Perfecto de Amor
Por fin puedo estar tranquilo… El día ha sido bastante intenso y solo quiero estar tranquilo en mi habitación. Estoy esperando que ella me llame tal como dijo Gabriel, que ella le dijo que lo haría. La extraño tanto.
Casi como llamándola con la mente, mi móvil comienza a timbrar, pero para mi sorpresa es una videollamada. Esto me va a gustar.
—Hola, cariño.— Digo con una enorme sonrisa que tengo la impresión que no cabe en mi rostro.
Se ve preciosa. Al parecer ya está en su casa porque lleva un