XXII. He dañado la imagen de la familia Wilde
La entrevista terminó exhortando a las mujeres a denunciar cualquier acoso laboral que pudiesen sufrir inmediatamente y alabando el buen corazón y generosidad de Elena.
Apagué la televisión en automático, con mi mente trabajando a toda máquina, tratando de encontrar soluciones y contramedidas para minimizar el desastre, porque aunque Elena no tomara acciones legales contra nosotros, dado que en realidad sabía que no tenía pruebas contundentes de que había hecho la denuncia conmigo, en realidad