V. Accidente en la isla
Finalmente, estamos en la isla donde pasaremos nuestra tan esperada luna de miel.
Edward me dijo que no me preocupara, que el abogado haría su trabajo y todos mis agravios serían vengados.
Lo primero y más simple, que era una disculpa, me la dieron muy superficialmente, pero traté de olvidar ese mal momento y concentrarme en vivir mi matrimonio.
Quedé encantada por la increíble playa de arena, blanca fina.
La villa estaba casi sobre el mar y supuestamente estábamos casi solos en la isla.
Solo e