Me aguanté la bomba que me había explotado el día anterior. No quise comentarle nada a Eric hasta que tuviéramos la reunión, por suerte nos estábamos alistando para ir al trabajo.
Yo tomaba una ducha, pensando en las cosas que me habían soltado en un solo día. Al final, le agradecí a Rebeca por la información, aunque ella no entendió y tampoco hacía falta explicárselo.
Era increíble cómo el universo se alineó a la perfección para hacer que yo volviera a sospechar de Agatha, justo como al inicio