Estábamos ya en la habitación, después de haber enterrado a Rocky en el patio a petición de Eric. Quedó en prepararle una tumba más elaborada para que se mantuviera en el recuerdo. El castaño juró no volver a mudarse sin importar lo que triunfe.
Él había llorado muchísimo, estaba acostado en la cama y su aura se veía apagada, no como era costumbre verlo. Por más que le pidiera que compartiera su dolor conmigo, prefirió permanecer en silencio y pasar por su pérdida a su manera, aunque no me alej