Damelis
Luego de la plática que tuve con mi mamá y de pasar a darle un beso a mis tres tesoritos nuevamente me encuentro de pie, frente a mi habitación. El único lugar donde puedo descansar, sin tener que preocuparme por los dibujos de la empresa o por un loco desquiciado que quiere quitarnos la tranquilidad. Con mucho cuidado giro la cerradura y cuando la puerta se abre, me encuentro con el espectáculo de hombre que tengo en casa. Mi esposo esta acostado en la cama y solo lleva puesto su panta