—Quédate aquí, ya regreso. —Ordené cerrando con seguro el auto y corriendo de vuelta a la mansión.
Tropecé con varias personas que me insultaron, subí las escaleras a toda velocidad, el segundo piso tenía un largo pasillo con puertas se los dos lados. Revisé cada una y todas estaban vacías, observé una al final pero pensé que de seguro tampoco habría nadie allí dentro.
Giré sobre mi eje para marcarme, no obstante un llanto me hizo detener en medio del oscuro pasillo. Me acerqué a la puerta y a