Dante
Es jodidamente perfecta, de pies a cabeza, si tan solo ella no fuera hija de ese bastardo, hasta pensaría en quedarme con ella, como mi esposa de verdad y por conveniencia, hasta puede que más adelante llegué a sentir algo por ella.
Pero la fea realidad es otra y muy amarga de aceptar.
Acaricio su cuerpo suavemente maravillado de lo perfecto que es parece que aún fuera puro, sin embargo al recordar que estuvo con otros más, eso provoca mi ira así que dejó de tratarla dulcemente y voy a