Sebastian
La palabra divorcio no es solo una palabra. Es un disparo que se queda suspendido entre nosotros, imposible de ignorar. La escucho salir de su boca con una calma que no reconozco y, por un instante, todo encaja.
Mi primera reacción no es tristeza sino incredulidad. Porque jamás, ni en el peor de los escenarios, había considerado que ella pudiera traicionarme. Evelyn Ashford ha sido impecable durante cinco años. Inteligente, elegante, eficiente. La esposa perfecta. Tan perfecta que nun