Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Cuánto tiempo falta?!— Me pregunta Mia, pasando ambas manos por su rostro, dejando las caer desde la frente hasta su barbilla, completamente exagerada.
—Según el horario qué tengo, quince minutos— Respondo con calma, intentando no reír ante su exasperación.
—¿¡Quince minutos!?— Repite como si le acabase de decir que debemos esperar tres horas más.
Mía ha







