Delante de nosotros hay una carretera que parece no tener fin. El horizonte parece ser el escondite perfecto del sol que se muestra ya a mitad. De lado, sólo se aprecian kilómetros y kilómetros de tierra. Y de vez en cuando, tramos cubiertos de cactus. Podría haber imaginado cientos y cientos de razones para volver a casa: haberme hecho súper famosa y venir a buscar a mis padres para llevarlos a su nueva casa en un lugar suntuoso de California, podría haber regresado para presentarles a mi prome
Dorothea Dolan
Hola, queridas lectoras... se vienen muchos acontecimientos ¿preparadas?