Una cálida mano se posa sobre mi pierna. Yo trato de leer la pauta que está sobre el escritorio, delante de mí, pero no puedo prestarle atención a otra cosa que no sea la mano de Patrick ascendiendo hábilmente hasta que se cuela bajo la tela del short ansiando traspasar mi ropa interior. Yo toso, para disimular un gemido que se acaba de fugar entre mis labios. Todos se giran para mirarme, para intentar saber por qué he hecho ese ruido extraño.
—Creo que es alergia— Me excuso pobremente pero cre