[ADVERTENCIA: ESTE CAPÍTULO ES R-18. TIENE CONTENIDO PARA ADULTOS NO APTO PARA LECTORES JÓVENES].
Kenzie se sentía mimada mientras se bañaba en agua tibia, complementaba con sal especial del Mar Muerto y perfumada con aceite de lavanda. Sintió que su piel era enjabonada por la misma mezcla mientras se acariciaba.
Justo cuando cerró los ojos, apreciando el aroma, sintió unas manos que le masajeaban el cuello y la espalda.
"Mmmm... justo ahí", dijo ella mientras inclinaba la cabeza hacia un