VINCENT
Asaltantes. ¡Maldita sea!
—¡Oh, Dios mío! Vincent, ve a ver qué le pasa—. Carmen se dirige hacia mí, haciendo que la mire con incredulidad.
—¿Estás loco?— Agarro el volante con más fuerza para no gritar. —Es un atracador. Si sales del coche, te robará.
Ella abre los ojos como si hubiera dicho algo impío.
—¿Cómo puedes ser tan cruel, Llorís?— Señala hacia el cuerpo en la carretera. —Esa persona podría estar herida y necesitar nuestra ayuda. ¿Dónde está ahora toda tu 'caridad'?
Aprieto lo