Pasaron un par de días, los empleados ya acostumbrados a Hanna, la trataban como a un miembro más de la familia Ivannovich y Hanna se dejaba apapachar.
Durante esos dos días Igor se había reunido con Nana y con Sören, como ya lo habían platicado tiempo atrás había algunas cosas importantes que discutir, mientras tanto en la prisión, no había cambios importantes, Nathan seguía sin derecho a fianza, visitas, pero por lo menos los castigos habían disminuido.
*****
-Buenos días amor...
-Buenos día