-Perfecto.
-Aunque no le hemos preguntado a la princesa Hanna si se quedará.
¿Te quedarás princesa?
La miré, era hermosa, entendía por qué mi hijo había puesto sus ojos en ella...
-Si. Me quedaré con ustedes.
-Entonces ordenaré que les muestren sus habitaciones y por favor siéntanse como en casa.
-Muchas gracias.
Todos agradecieron la hospitalidad, eran chicos muy bien educados, me agradaban y ahora eran algo así como mis sobrinos.
Ordené entonces que les mostraran sus habitacio