Ambos enredaron sus lenguas con desesperación, como si llevaran siglos separados, ciertamente llevaban algunas semanas, pero por como actuaban parecía que había pasado más tiempo entre ellos, la boca húmeda y caliente de Nathan hacía que Alicia no quisiera separarse, sin embargo, el aire le faltaba, tuvo que empujarlo levemente para poder apartarlo y tomar aire, este aprovechó para hacer lo mismo y luego con voz ronca por la excitación le dijo:
-Estoy aguantándome para no correrme, pero ya no