-No. Nada, debo confesar que hasta hace unos meses sentía resentimiento por ella, a veces la veo en la empresa y suelto algún comentario ofensivo o grosero hacia ella, pero todo cambió, ya no siento nada, sólo debo fingir que sí.
-¿Por qué?
-Porque mientras más indiferente sea, más ganas tendrá de seducirme y sé que no caeré, pero no olvidaré el momento desagradable que te hice pasar aquella noche y al día siguiente cuando mis padres se fueron.
-Entiendo. ¿Algún día podremos vivir como espos