Capítulo 28. Inquietudes.
Capítulo 28.
Inquietudes.
En casa, Valentina se pone cómoda; ella toma lugar en el sofá sintiéndose aún mareada, con náuseas. Los síntomas han persistido; aunque ella intenta manejarlo, siente esa sensación que se suma a la impaciencia de ver a Ricardo llegar.
Él toma lugar frente a ella en el sofá; el silencio es incómodo entre los dos, ella lo mira en silencio, esperando que él tome la iniciativa y inicie la conversación.
—Hoy realmente no ha sido un buen día, Valentina; no debiste ir