Mundo ficciónIniciar sesiónLa tarde cayó pesada sobre la hacienda. La lluvia había dado una tregua, pero el cielo seguía cubierto, gris y melancólico, como si reflejara el estado de ánimo de la casa. Desde la visita de Maurício aquella mañana, Taylor no había salido de su habitación. Su silencio empezaba a preocupar. Ni una provocación. Ni una broma de mal gusto. Ni el sonido de sus botas recorriendo el p







