Mundo ficciónIniciar sesiónEl portón de la hacienda apareció en el horizonte como un recuerdo vivo: las cercas blancas se extendían en líneas perfectas, los ipês en flor teñían el camino de amarillo y, a lo lejos, se escuchaba el sonido de los cascos de los caballos golpeando contra la tierra. El sol del mediodía brillaba en lo alto, derramando un calor dorado sobre los campos y haciendo que la hierba resplandeciera com







