Mundo ficciónIniciar sesiónAmanda permaneció inmóvil durante unos segundos.
Su rostro, antes arrogante, ahora era una máscara quebrada. Tenía los ojos llenos de lágrimas y la mandíbula le temblaba.
Abrió la boca para responder, pero ninguna palabra salió. Su mirada vaciló entre la rabia, la vergüenza y el dolor. Cata







