Hanna Becker
New York
El dolor me estaba matando, Devin no podía estar internado en este hospital. Simplemente, no podía y no quería tampoco que lo estuviera, yo me sentía culpable, mejor hubiera sido no hablar con él y esto no hubiera pasado, Susan estuvo a mi lado en el hospital esperando noticias de Devin y con nosotros se reunió Daniel, al poco tiempo. Él llegó llorando, desconsolado.
–Hola, ¿Cómo está Devin? Necesito saber cómo se encuentra mi amigo. Me urge saberlo – Daniel, sonaba muy pr