Hanna Becker
New York
–Hanna, en serio no me interesa hablar contigo ¿No puedes respetar eso y callarte? Te recuerdo que, el numerito que me hiciste hacer en la fiesta cuando bailábamos, no me pareció, ni me pareció que mis amigos te vieran como el alma de la fiesta, parecía que era a ti a quién conocen de tiempo y has llegado a causar furor, con las personas que yo conozco – Dijo enojado – Ahora, solo quiero llegar a casa en paz, quiero que te calles y que no digas nada, es más ni hagas ruido