Camila.
Estaba en el departamento celebrando una de mis tantas victorias escuchando musica y bailando por toda la sala. Estaba plenamente feliz de que mis objetivos se estaban cumpliendo.
Dentro de poco sería la dueña y señora de una gran casa, tendría a miles de sirvientes a mi disposición que harían lo que les dijese solo con tronar los dedos de la mano.
Quien pensaría que este bebé me sería de utilidad, al principio lo vi como un obstáculo en mis planes, pero supe sacarle provecho. Afortunad