CAPÍTULO 150: SU SOPORTE
A Lucía y a mí nos cuesta demasiado convencer a Becca de regresar a su casa. Ella quiere seguir a su hijo, pero ambas sabemos que es una pérdida de tiempo y que no conseguirá nada así.
—Cálmate Becca, tienes que tranquilizarte. Solo quieren verte así —le digo mientras volvemos al taxi.
Nos subimos en el asiento trasero y el hombre pone el auto en marcha hacia su departamento. Mientras ella llora y ambas la consolamos no puedo dejar de pensar que he actuado como una comp