Becca y yo despertamos temprano. La noche anterior, cuando regresé a mi habitación después de todo el caos con Ricardo y Edward, ella ya estaba dormida, exhausta tras todo lo que había pasado. No quise despertarla, así que solo me acosté al borde de la cama, en silencio, intentando procesar todo lo que sentía.
Por la mañana, me levanté de la cama sintiéndome más agotada de lo que esperaba. Becca se despereza a mi lado y me mira con ojos curiosos. Sabe que algo me sigue molestando, y la verdad e