- Por ahora solo abrázame y dime que hicieron hoy – dijo Alina acomodándose entre esos brazos que tanto habia extrañado.
Guillermo sonrió al escuchar esa petición, por lo que comenzó a contarle lo que hizo en el día con Daniel mientras buscaba acomodarse en el suelo para que ambos estuvieran sentados en una posición más cómoda.
Conforme escuchaba la anécdota de su amado, ella empezo a cerrar sus ojos porque se sentía muy cansada, por todo lo que habia vivido en ese día.
- Y se durmió, así como