-¡Lo siento!-Se disculpó Estela una y otra vez-Ana enserio tengo tanta vergüenza con ustedes.
-No te preocupes, somos mujeres y es normal-dijo Ana mientras subía la cremallera del vestido de Estela.
Era un vestido bastante corto y ajustado a su delgado cuerpo, se veía como una ramera barata pero así era la forma de vestir de Ana, le encantaba verse más joven de lo que aparentaba, por ello todos sus vestidos eran extremadamente sexys.
Ambas quedaron en silencio luego de sentir la presencia de Mar