Mundo ficciónIniciar sesiónTodo el camino la pase pensando en cómo será su familia, trate de memorizar todas las calles en caso de que pase algo, nadie sabe qué puede pasar, pero son tantas y que decir de las vueltas por las que hemos pasado, son tantas que ya olvide por donde iniciamos.
La gran puerta de madera amarilla se abre poco a poco y quien sale es su abuela. Una anciana de cabello gris, me recuera a la esposa de Santa Claus; baja, gordita, de piel clara y amable, sus ojos se iluminan con solo vernos.







