Capítulo 52. Es solo un malentendido
Regina no entendía por qué la trataba de esa forma, no estaba acostumbrada a ese trato, ella no tenía que anunciarse, así había sido siempre. Le había salvado la vida, tenía que estarle agradecido.
— ¿Por qué me tengo que anunciar? ¿Acaso ya se te olvidó quién soy?
Ella se valía de eso, que por haberle salvado la vida, pensaba que él le tenía que estar agradeciendo siempre que la veía. Él no había sido ningún desagradecido, pero eso había pasado mucho tiempo atrás.
— Sé quién eres, Regina, pero