Capítulo 24. Un auto deportivo
Kaia pensaba que a Aitana ya se le habían olvidado los golpes que había recibido de ella. Pero se iba a mantener en su sitio, ella solo la estaba provocando de nuevo, no le iba a dar el gusto de sacarla de sus casillas.
Cuando llegaron los suegros a la mesa del comedor, todo se llevó a cabo de una manera decorosa, aunque se habían extrañado que Aitana desayunara en el otro extremo de la mesa, ellos no la quisieron cuestionar.
– ¿Kaia, vas a salir el día de hoy?
Dafne se dio cuenta que ella ya