Capítulo 100. Dos noticias
Al término de la jornada de trabajo, Vincenzo subió al ático, Kaia ya no lo estaba ayudando en la oficina, solo él le llevaba algunos documentos que ella tenía que revisar para ver lo de la empresa de entretenimiento que querían adquirir.
— Hola, preciosa, cómo va todo. Vine a traer unos documentos y a preguntar si necesitas ayuda.
Él siempre era muy atento con su esposa y desde que pasó aquello tan desagradable se propuso a cuidarla y a quererla más que nunca, ya no quería exponerla a nada.
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