Habitación del hotel
A través de la ventana, las luces de neón de París brillaban deslumbrantes en la noche.
Ella permanecía de pie frente al cristal.
—Hace unos años… no, hace apenas uno o dos… jamás me habría atrevido siquiera a imaginar que algún día estaría aquí, en París.
Antes, no tenía elección alguna.
Ahora…
podía dedicarse a lo que más amaba.
Tiesto la abrazó por la cintura desde atrás.
—¿Te gusta?
—Mmm —Ella asintió suavemente.
—Mira afuera.
Ella dirigió la vista hacia la distancia.
E