Ellen alzó rápidamente a su hija en brazos.
Michael se acercó enseguida.
—Perdón. Escuché que mi madre no se sentía bien. Estaba en el centro comercial con Nina y no tuve tiempo de llevarla primero a casa de los Wood, así que la traje aquí directamente.
Ellen no podía culparlo por eso.
—No pasa nada.
Michael volvió la mirada hacia su madre.
—Mamá, ¿ya te sientes mejor?
—Un poco.
—¿Otra vez fuiste al orfanato a mover cosas? ¿No te dije que no hicieras trabajo pesado? —la reprendió suavemente.
La