La señora Pratt llevó el informe de ADN a casa.
Después de leerlo, el señor Pratt comentó:
—Sinceramente, ni siquiera hacía falta esta prueba. Ya sabía que Ella era nuestra hija. Solo mira su talento y sus capacidades… es exactamente igual a ti cuando eras joven.
La señora Pratt sostuvo el informe con fuerza.
—Aun así… me hace sentir más tranquila.
Luego añadió con cierta ilusión:
—Cuando Ella venga a casa… ¿qué habitación crees que deberíamos darle?
El señor Pratt lo pensó un momento.
—La habi