La inversión de Piper y de toda la familia Miller desapareció por completo.
Mientras conducía de regreso a la residencia Miller, su teléfono no dejaba de sonar.
La señora Miller.
Sus cuñadas.
Una llamada tras otra.
Piper contestó una.
La voz furiosa de la hermana mayor casi le perforó el tímpano.
Después de eso…
ya no se atrevió a responder ninguna más.
El miedo le hacía latir el corazón con fuerza.
Ni siquiera quería volver a casa.
No solo habían perdido todo el dinero…
también había convencid