Más tarde, en la Corporación Sterling, durante la hora del almuerzo.
Tiesto y Javi llegaron a la cafetería. El personal de alto rango tenía un comedor privado, pero para Tiesto, comer era algo meramente funcional: solo combustible para seguir trabajando. Prefería la cafetería principal, donde los platos ya estaban listos, evitando perder tiempo esperando comida recién preparada.
En cuanto entró, las conversaciones se apagaron.
Los empleados sabían instintivamente que no podían comportarse con t