Ella estuvo a punto de preguntarle por qué no se lo había dicho antes.
Pero entonces recordó que, técnicamente, aquel era su apartamento. En realidad no tenía derecho a oponerse si él quería quedarse.
—Entonces… ¿cuánto tiempo planea vivir aquí? —preguntó—. No lo digo por nada en especial. Solo pregunto.
—Depende —respondió Tiesto con una leve sonrisa—. Tal vez de tres a cinco meses. O quizá simplemente me quede aquí de forma permanente.
Después de todo, mudarse no era tan complicado.
…
—Señor