RONAN
Termino de firmar los últimos documentos que me faltaban, dentro de mi despacho, no me agrada tener que traer el trabajo a casa, no tuve más opción, la empresa me asfixia sintiendo cada una de las miradas de los empleados sobre mí, estoy acostumbrado, pero especialmente hoy, eran por la misma razón por al que estoy haciendo esto; Regina Lombardi.
El recuerdo de su mirada rota, de sus labios rosados e hinchados, y del brillo salvaje que habita en su interior, ha seguido en mi cabeza todo