Rashad se quedó largo rato parado en el estacionamiento mirando la puerta del hotel, quiso seguir a Sara, pero no pudo, sus palabras lo impactaron. Tenía muchas cosas en las que pensar, todo lo que creía saber de su esposa estaba
basado en suposiciones o juicios de valor, porque lo cierto era que nunca la conoció. Ni siquiera hizo el intento de conocerla. Sara hablaba poco y él lo hacía de más, «sobre todo cuando me emborrachaba», pensó con ironía. Siempre creyó que cuando ella se enfurecía y