Capítulo XVI. Dylan Davis y el CEO.

Michael.

Mientras miraba al maldito de Dylan, deposité a mi esposa en el suelo, sabía por el móvil que el idiota de Davis tenía en la mano, que nos había hecho una foto o un video. Así que por los años de rivalidad que teníamos los dos, y conociendo como conocía a la defensora a ultranza de las causas injustas que era mi esposa, hice lo único que podía hacer en este momento, mientras agarraba con una mano el brazo de Elena para que permaneciera a mi lado y no dijera nada, miré a los ojos a Dyla
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