¿De dónde los conocía?
Catalina me miraba con nerviosismo, su mirada la delataba mientras que Alonso, él nuevo inversionista la miraba fijamente haciendo que mis celos se alborotaran por completo.
—Catalina trabajo en nuestra empresa hace un tiempo —Responde Alessio, él otro inversionista —. Fue una buena empleada.
—Y lo sigue siendo —Responde mi padre alegre —. Sin duda mi hijo no se equivoco en tomarla como empleada y por su puesto como su prometida.
—¿Cómo? —Musita confundido Alonso —. ¿P