Annabelle:
Estaba en el jardín de la casa arreglando mis flores como de costumbre, me sentía alegre y en paz conmigo misma, tenía una vida única y especial, mis Alphas, mis hijos, una manada que amo y me ama ¿que más puedo pedir?
—Belle —mi Alpha Viktor había salido al jardín— ya es hora de comer conejita.
—Aún no termino con mis flores —el se acercó a mi y se sentó a mi lado— ¿sucede algo?
—La verdad es que si, Ilian y yo estamos preocupados por ti.
—¿Por mi? —frunci el ceño.
—Si, es que.. Ha